¿Por qué irse al extranjero después de la secundaria? Descubre las 5 razones
Para muchos, terminar la secundaria supone una decisión difícil. Por ello, muchos jóvenes deciden marcharse tras su último año y embarcarse en una aventura en el extranjero para ganar tiempo, descubrir su verdadera vocación, perfeccionar sus habilidades lingüísticas, prepararse para los exámenes, cursar un año preparatorio universitario, realizar voluntariado, etc. Las posibilidades son numerosas, al igual que los motivos para irse al extranjero tras la secundaria, como explica Languages and Travel.
Acabas de terminar seis años de educación estructurada y estás dudando: ¿tienes miedo de tomar la decisión equivocada, no estás 100% seguro todavía? ¡No te asustes! Es normal; con solo 18 años, ya te están pidiendo que decidas qué hacer durante los próximos 5-6 años, lo que luego definirá el resto de tu vida… ¡qué presión! Pero aun así, ten cuidado, En L&T, creemos que repetir el segundo año de secundaria es una pérdida de tiempo. ¿Para qué repetir un año si puedes seguir programas que te ayudarán a progresar? similar a un año preparatorio como el que ofrece Study Experience, el Especialista belga en educación superior y preparativos universitarios en el extranjero o, un Vacaciones de trabajoy para ser más independiente. En cualquier caso, aquí te explicamos por qué ir al extranjero después de la secundaria es una buena alternativa para prepararte para el futuro.
1) Aprender o mejorar un idioma extranjero
Cuidado con los conceptos erróneos: un año en el extranjero no son vacaciones (aunque sea posible combinar negocios con placer). Tampoco es un año perdido. Sivas con el objetivo de mejorar o simplemente aprender un idioma, ¡solo te beneficiarás ! La inmersión total es la mejor manera de practicar: hablarás sin darte cuenta, y los hablantes nativos estarán en la mejor posición para corregirte. Aplicarás directamente los conceptos aprendidos en clase a la vida cotidiana. ¡Además, pronto te darás cuenta de que hay un sinfín de sutilezas que no habrías podido aprender en ningún otro lugar!
Además, hoy en día, saber un segundo o incluso un tercer idioma no es solo un plus en cualquier currículum, sino prácticamente una necesidad. Viajar antes de tus estudios te permitirá adaptarte a este fenómeno de la globalización, ya que es muy probable que tengas que viajar en el futuro.
2) Lograr la independencia a través de los viajes
La independencia es la clave en este tipo de aventura. Estarás lejos de tu familia y aprenderás a valerte por ti mismo. Esto puede ser emocionante o intimidante. En cualquier caso, desarrollarás tu autonomía. Estar solo puede ser intimidante al principio; después de todo, es un gran salto fuera de tu zona de confort. Claro que hay que dejar que el tiempo haga su trabajo; nada sucede de la noche a la mañana. Poco a poco, te convertirás en un experto en cuidarte : aprenderás a administrar un presupuesto, las pequeñas molestias de la vida diaria (tareas administrativas, compras, etc.). Todo tipo de responsabilidades con las que a menudo no te enfrentabas antes.
Estar lejos de casa te hará poner a prueba tus límites de maneras diferentes, algo que nunca experimentarías en casa porque, por lo general, tus padres están casi siempre (o incluso todo el tiempo) ahí para darte ánimos, para sacudirte.
Ser independiente no significa estar solo. Cuando viajes al extranjero, te darás cuenta rápidamente de que nunca estás realmente aislado. Hacer nuevos amigos se convertirá en algo natural (muy útil para la vida universitaria). Conocerás a mucha gente, a menudo de todos los rincones del mundo, que se encuentra en la misma situación que tú. Aprenderás de sus experiencias, y viceversa.
La independencia te ayudará a crecer de innumerables maneras y también aprenderás a confiar en tus instintos. Es un primer acercamiento a lo que te espera en la universidad: trámites administrativos, clases y, por supuesto, el aspecto social: hacer amigos. Ya sea durante un programa tradicional de inmersión lingüística o un año preparatorio universitario, descubrirás quién eres, de qué eres capaz y qué quieres de la vida.
3) Desarrollar las propias capacidades intelectuales
Ir al extranjero después de la secundaria es una gran ventaja para el futuro. Te verás obligado a crecer y desarrollar una serie de habilidades útiles no solo para tu vida cotidiana, sino también para tu carrera académica y profesional. Entre las ventajas:
– Adaptabilidad : Viajar implica adaptarse a una nueva cultura y un nuevo idioma. Tanto en el ámbito académico como en el profesional, tendrás que acostumbrarte a un nuevo entorno fuera de las limitaciones de la escuela con sus reglas bien definidas.
– Capacidad para afrontar desafíos : Resolver situaciones problemáticas, ya sean administrativas o de otro tipo, será más fácil.
– Capacidad para tomar decisiones efectivas y, por lo tanto, tener la capacidad de liderar proyectos; la determinación ahora está dentro de ti y te acompañará en tu vida estudiantil y profesional.
– Mayor autoconfianza : El simple hecho de conocer gente nueva, hacer amigos y pedir ayuda te hará más seguro. La paciencia se convertirá en algo natural.
– Serás más curioso.
– La capacidad de apreciar nuevas culturas y ser más tolerante.
4) Un descubrimiento cultural y personal
Viajar significa descubrir más sobre la cultura del país donde vives y aprender más sobre ti mismo. En definitiva, podrás comprender e identificarte con esa cultura.
Viajar al extranjero después de la secundaria te permite ampliar tus horizontes y desafiar las ideas preconcebidas de tu propia cultura. Te ayuda a superar una perspectiva etnocéntrica, a abrirte a los demás y a ser más tolerante. Al llegar a un país extranjero, todos tienen una idea vaga de cómo funciona. Solo con el tiempo se integran verdaderamente a esta nueva cultura. Esto dará lugar a diversas situaciones, tanto divertidas como desafiantes, que les ayudarán a crecer y, en última instancia, a cambiar su perspectiva.
No estarás en un aula, pero estarás aprendiendo constantemente, adoptando un nuevo estilo de vida, nuevos hábitos y descubriendo más sobre ti mismo. Regresarás de tu viaje con mil historias que contar. Si te alojas con una familia anfitriona, te sumergirás en la cultura local. Aprenderás sobre las costumbres y practicarás el idioma las 24 horas del día (porque sí, incluso soñarás en el idioma extranjero).
5) Date tiempo para tomar una decisión sobre lo que viene después
Finalmente, emprender un viaje de un año después de terminar la secundaria significa tener un año adicional para decidir qué hacer a continuación. Muchos estudiantes se embarcan en una carrera universitaria (o de posgrado) sin mucha convicción. Esto resulta en una pérdida de tiempo y dinero. A menudo conduce al fracaso o a un título sin perspectivas reales de futuro debido a una genuina falta de convicción, o incluso de ambición.
Viajar te abrirá los ojos a alternativas profesionales que quizás nunca habías considerado. Por ejemplo, podrías decidir ser voluntario en Australia y descubrir una pasión repentina por la zoología. O podrías vivir con una au pair en Irlanda y darte cuenta de que la sociología, la antropología o incluso el fútbol gaélico son lo que realmente te apasiona. Probarás todo tipo de actividades nuevas porque querrás aprovechar al máximo cada momento y cada oportunidad.
Otro punto importante: puedes formarte tu propia opinión sobre tus perspectivas de futuro sin que las opiniones de tus seres queridos te limiten. Porque, aunque generalmente tienen buenas intenciones al dar consejos, a menudo complican las cosas. Por tu parte, no quieres decepcionar a nadie, dudas; en resumen, demasiadas opiniones pueden paralizarte. Viajar también te permite reflexionar sobre tu vida, despejar la mente y trabajar en ti mismo.
En resumen, irse de casa después del instituto es una experiencia vital extraordinaria. Sin duda, te beneficiarás de ella. El mundo está ahí, esperando a ser explorado. Será un año lleno de retos y decisiones importantes, pero saldrás de él siendo una mejor persona. Si aprovechas al máximo esta experiencia, el futuro no será tan incierto como antes y podrás afrontarlo con mucha más calma y sentido común. Tendrás una idea más clara de lo que quieres hacer e impresionarás a tus seres queridos con una respuesta decisiva a la temida pregunta: "¿Qué vas a hacer el año que viene?".
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