¡Málaga como si estuvieras allí con Audrey!
Audrey, becaria de Languages and Travel este verano, viajó a Málaga a finales de agosto para participar en un programa de inmersión lingüística. Conocer gente nueva, aprender el idioma, descubrir la región… ¿Su conclusión? ¡Lo repetiría sin dudarlo! ¡Nuestra joven estudiante de idiomas nos cuenta más detalles sobre su experiencia!
“Algunas personas creen que están de viaje. En realidad, son los viajes los que nos hacen, los que nos moldean.” ¡ Una semana en un programa de inmersión lingüística en Málaga, una semana llena de encuentros y descubrimientos! Esta es la oportunidad que me ofreció la agencia de inmersión lingüística Languages & Travel durante agosto de 2015. ¡Una oportunidad inolvidable!
¡Apenas he llegado y ya estoy rodeado de gente!
Apenas habíamos llegado al Instituto de Malaca cuando esa misma noche nos organizaron una fiesta de bienvenida para los nuevos estudiantes. Nos explicaron todo, desde la estructura del curso y el apoyo disponible en caso de tener algún problema, hasta las numerosas actividades que ofrecía la escuela. El apoyo fue realmente excelente; incluso nos ofrecieron una deliciosa sangría casera como bebida de bienvenida, ¡además de paella, un plato típico de la zona!
Tengo que admitirlo: mi mayor temor al llegar allí era estar sola. ¡Si hubiera sabido lo infundados que eran esos temores! Apenas había llegado cuando varios estudiantes me preguntaron mi nombre y de dónde era, y enseguida conocí a un gran grupo de estudiantes. Suizos, alemanes, holandeses, italianos, franceses, eslovacos… el hecho de que todos viniéramos de países tan diferentes fue increíblemente enriquecedor, ¡sobre todo porque era muy fácil hablar con todos! Muy pronto se forjaron fuertes amistades, se creó un vínculo, y ya sabía que decir adiós iba a ser difícil.
En Málaga se ofrece una gran variedad de cursos de español
El lunes por la mañana, tras realizar una prueba de nivel escrita y oral para asignar a los nuevos alumnos a una clase de nuestro nivel, tenemos previsto un recorrido por el colegio para mostrarnos la ubicación de la biblioteca, la secretaría, las aulas y otros lugares que puedan resultarnos útiles. También tenemos programada una visita guiada por la ciudad para mostrarnos las diferentes líneas de autobús que nos llevarán de vuelta al instituto y para ayudarnos a descubrir el centro de esta preciosa ciudad, sus calles bordeadas de palmeras, su imponente catedral y su historia, ¡todo ello mientras disfrutamos del magnífico sol andaluz! No podría pedir nada mejor 🙂
En el Instituto Malaca se imparten cuatro horas de clase diarias. La escuela no solo cuenta con aulas modernas con vistas impresionantes de los alrededores, sino que además están diseñadas para acoger a un número reducido de alumnos. Este aspecto me parece fantástico, ya que permite una relación muy cercana tanto con los profesores como con los alumnos; ¡después de tan solo unos días, ya nos conocemos todos e incluso nos vemos fuera de clase! Las primeras horas suelen estar dedicadas a la gramática y a ejercicios, mientras que la última hora nos permite conversar entre nosotros y practicar lo aprendido. ¡Realmente sientes que estás progresando en el idioma! En cuanto a los profesores, son muy motivados y enérgicos, ¡y cada día hacía que esas cuatro horas de clase se me pasaran volando!
Además de la escuela de idiomas, hay clases de flamenco/salsa, noches de cine…
Cada semana, la escuela organiza diversas actividades: clases de flamenco/salsa, noches de cine, paseos en barco, grupos de conversación cultural, viajes a Marruecos y mucho más. Habiendo participado en algunas de ellas, puedo decir que están muy bien organizadas y que cada una ofrece la oportunidad de conocer gente nueva. Durante mi estancia, no tuve ni un solo momento aburrido: ya fuera tomando el sol junto a la piscina o en el mar (¡un azul magnífico!), paseando por el centro de la ciudad (y quizás comprando demasiado), comiendo en un típico bar de tapas (y disfrutando de las bebidas que ofrecía el camarero), visitando la Alcazaba, la Catedral y el Castillo de Gibralfaro (que, por cierto, ofrece una vista impresionante de toda la ciudad), bailando toda la noche en una discoteca o saliendo a correr por la playa por la noche, ¡pude disfrutar al máximo cada segundo de este viaje! Por suerte, incluso tuve la oportunidad de participar en el festival de los colores durante el fin de semana: ¡suficiente para que vuelva con un toque de color!
Agradezco a Languages & Travel, sin quienes no habría podido vivir esta experiencia que no solo me permitió pasar una semana maravillosa, sino que también me ayudó a mejorar mi español y practicarlo a diario. ¡Lo repetiría sin dudarlo!

